miércoles, 24 de marzo de 2010

"Cómo se llamará esta afección"


Siempre me ha costado mucho entender el patriotismo. Las proclamas del tipo "Amo España" (o Inglaterra, Escocia, Italia, Cataluña o Galicia, lo mismo da) me han sonado falsas y huecas, además de inverosímiles, porque nadie está capacitado para "amar" así, en bloque, un país entero, menos aún una metáfora o un concepto. Uno ama, como mucho, a unas cuantas personas a lo largo de su vida, sin que nos importen su lugar de nacimiento ni la lengua que hablen.
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No hay odio mayor que el que tiene destinatario concreto, visible. Como sabemos allí donde se han padecido guerras civiles, es infinitamente más fiero y genuino el odio que se profesa a un individuo al que se ve a diario que el que se nos inculca hacia "los franceses" o "los americanos". Éstos son postizos, abstractos, impostados. Lo mismo sucede con esa clase de amores, y por eso quienes declaran "amar España" no dirían nunca que "aman a los españoles", que sería más propio. Es más, jamás he oído a un español decir semejante cosa, ni a un catalán otro tanto de los catalanes, ni a un vasco de los vascos, porque a la vuelta de la esquina se encontrarían con un ejemplo de lo contrario: "Qué mal me cae ese tipo", "A esa tía es que no la puedo ni ver".
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También me resulta difícil enorgullecerme de mi tierra porque alguno de mis paisanos descuelle en algo. Si Nadal, Alonso o cualquier deportista español gana un trofeo, no logro sentir que eso me haga mejor en ningún aspecto: no he tenido en ello arte ni parte, y me parecería ridículo -además de demente- exclamar "Somos los mejores en tenis o en automovilismo" cuando jamás he sostenido una raqueta ni un volante. Y aunque sí lo hubiera hecho, no vería qué relación tenía eso con la habilidad o la pericia de unos jóvenes que no me han sido presentados. Si un cineasta español gana un Oscar, o un escritor el Nobel, no me puedo sentir en modo alguno partícipe de su reconocimiento particular, ni siquiera con el de mi gremio, y nada me resulta más patético que los periodistas que dicen "Éste es un triunfo para España", o los galardonados que sueltan "En mí se ha querido distinguir a toda la literatura española". ¿Cómo se me iba a distinguir a mí, por ejemplo, cuando se premió a Cela en Estocolmo, si considero su literatura rancia y de fogueo y estábamos en las antípodas?


Sólo comprendo el patriotismo, extrañamente, por la vía negativa, es decir, hay personas y cosas con las que nada tengo que ver y que sin embargo, por ser de mi país, me avergüenzan y logran contaminarme. Los méritos de otros no me contagian ni me ennoblecen, y en cambio las ignominias sí me alcanzan. Hay individuos y hechos con los que por nada del mundo querría que se me asociara. Me avergüenza que mi región la gobierne alguien tan bruto como Esperanza Aguirre, que se gasta millón y medio de euros nuestros en una fiesta cutre suya y destruye el sistema sanitario. Me avergüenza que tengan poder decisorio Ibarretxe y Carod-Rovira, en el País Vasco y Cataluña, respectivamente. Que haya en Valencia un sujeto y Presidente llamado Camps que obliga -imbecilidad suprema- a que en sus escuelas se imparta una clase en supuesto inglés, con traductor a esa lengua incluido, para que ningún chaval entienda nada. Que a Zapatero le entre el pánico cada vez que ve a un obispo y para calmarse lo forre a billetes a cargo del contribuyente. Que nuestro poder judicial conozca sólo el chalaneo. O que las calles de mi país estén llenas de vociferantes unga-ungas que sirven de pretexto para la "protección de los grandes simios" decretada por nuestros congresistas. Me pregunto cómo se llamará esta afección: la incapacidad de enorgullecerse junto a la capacidad de avergonzarse por lo ajeno vecino. No es que me consuele, pero estoy segurísimo de no ser el único español que lo padece.


JAVIER MARÍAS


El País Semanal, 19 de octubre de 2008

¿qué libro tienes entre manos?












proyecto para el fomento de la lectura



si tienes menos de 25 años, eres español/a o resides en España y te gusta leer, ¡participa! sólo tienes que mandarnos una foto en formato jpg con el libro que tienes entre manos y contarnos qué es lo que más te ha gustado de él. 

el/la ganador/a, con la foto y el comentario más original, se llevará un lote de libros firmados y dedicados por cada uno de sus autores.

¡puedes realizar tu envío hasta el 30 de junio de 2010!   



Este proyecto lo hacen posible los escritores y escritoras Pilar Adón, Jorge Carrión, Sofía Castañón, Mario Cuenca Sandoval, Silvia Favaretto, Inma Luna, Lauren Mendinueta, Nacho Montoto, Félix J. Palma, Álvaro de la Rica, Care Santos y Antonio Sarabia. Coordina: Sara Herrera Peralta.











Para más información :

jueves, 18 de marzo de 2010

Por la defensa de los colegios mayores

http://www.elconfidencialdigital.com/Articulo.aspx?IdObjeto=24231

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1. Quique González - Rompeolas/ De haberlo sabido
2. Iván ferreiro- Canciones para el tiempo y la distancia / M (Los piratas)
3. Los secretos- Pero a tu lado
4. Band of horses - funeral
5. Yann Tiersen -The piano
6. Le punk - He vuelto a amanecer
7. Dorian - la tormenta de arena
8. The strokes - last nite
9. Muse - starlight
10.Vetusta morla - algunos hombres buenos
11.La fuga - trampas al sol
12.BB Brunes - Dis Moi /Wolfman/ Perdus cette nuit
13.The coral - Dreaming of you/ Jacqueline
14.Nirvana - rape me / about a girl / the man who sold the world
15.Red hot chili peppers - Scar tissue
16.Maldita nerea - por eso
17.Lagarto amarillo - Mañana me voy
18.La rocca - Trough the glass
19.Sidonie - La sombra / El incendio
20.Amaro Ferreiro - Días sin
21.Matisyahu - Time of your song
22.Brent Berry & Honest Abe - High time
23.The kooks - Mr. maker / Naive
24.Soko - I'll kill her / I will never love you more
25.Death Cab For Cuttie - The sound of settling
26.The script - The end where I


blog (spotify)

Clara González Martín

sábado, 13 de marzo de 2010

Jornada sobre desarrollo personal


Una jornada, cuanto menos, interesante, en la que hemos contado con la presencia de tres de los “peces gordos” de la facultad de Psicología de la Universidad Complutense, de los que tantas veces hemos escuchodao hablar, sebretodo las que somos estudiantes de Psicología.


Hemos empezado la mañana a cargo del profesor Moya, observando las diferencias entre el cerebro de hombres y mujeres. Y sí, en efecto, también hemos escuchado una explicación biológica a la común pregunta de “¿Por qué los hombres son tan simples?”. Por un lado, ellos utilizan casi exclusivamente el hemisferio izquierdo de su cerebro, mientras que, como era de esperar, las mujeres utilizamos ambos casi por igual.

Por otro lado, en el cerebro, podemos diferenciar entre la sustancia blanca y la sustancia gris, esta última está íntimamente relacionada con el procesamiento de la información y más desarrollada en el cerebro femenino, lo cual explicaría que un hombre se centre en una única solución ante un problema, mientras que una mujer recopila una cantidad enorme de variables, de posibles soluciones, de alternativas… dicho de otra forma, que mientras nosotras le damos mil vueltas a todo, ellos, en la mayoría de los casos, pasan. Una explicación fisiológica del típicamente masculino “no me rayes”.


Antes de comer, hemos continuado con otra charla, esta vez sobre Impulso sexual, amor y desarrollo afectivo-emocional con el profesor Garrido. Aunque el “boom” de la jornada ha venido después de la comida, de la mano de “El profesor del amor”, García-Vega, que nos ha hablado sobre las fases del enamoramiento, utilizando como metáfora las estaciones del año. La primavera; la pasión, el verano; el amor, el otoño; el declive y el invierno; el final, haciendo hincapié en que aunque la pasión es aquello que nos llena de ilusión y nos hace sentir enamorados, el amor no es sólo

primavera, y no por acabar esta estación acaba el año, después viene el verano, lo importante es saber pasar adecuadamente de una estación a otra. Según nos ha contado, la clave para ello está en conocer “el lenguaje del amor de tu pareja”.





Sin dejar atrás el cariño, el afecto, la compenetración y el amor, ha comenzado la sesión de sexo (teórica claramente) y el profesor ha contestado a las dudas de las colegialas con un toque de humor. Resultaba curioso como un hombrecito a punto de jubilarse, con su frondosa barba blanca y unos cuantos años encima, utilizaba sin ningún tipo de pudor y desde la profesionalidad términos como “polvo”, “trincar” y “mamada” entre otros.

Realmente, una jornada productiva, de la que todos nos llevamos algo para nuestro desarrollo personal. Y recordad, la primavera está a la vuelta de la esquina…


Noelia Monterde Serrano


viernes, 12 de marzo de 2010

De la euforia al pánico



Entre 1634 y 1637, en Holanda, se pusieron de moda los tulipanes. Poca gente no podía permitirse el lujo de comprarlos y su precio se disparó hasta límites insospechados. Una vez alcanzado el límite su cotización se hundió y las personas que se habían endeudado para poder hacerse con esa flor se arruinaron. Esta fue la primera crisis financiera de la historia. A los tulipanes les siguieron las primeras compañías con acciones en el siglo XVIII o las empresas ferroviarias en el siglo XIX.

En el siglo XX se desató el pánico bancario, el Crack del 29, la Gran Depresión, el Crash de 1987 y la crisis asiática de 1997.

Para dar la bienvenida al siglo XXI estalló la burbuja mobiliaria. Ésta última tiene su origen en los títulos emitidos con el respaldo de hipotecas de alto riesgo. Estos productos se insertaron en el mercado de titulación de activos, las carteras de los bancos de inversión las adquirieron y así comenzó el repunte de las hipotecas basura. El secreto consistió en mezclar esos títulos de peor calidad con otros más seguros, para facilitar la venta.

Este castillo de excesos comenzó a derruirse cuando crecieron los impagos entre las hipotecas de alto riesgo y la desconfianza no tardó en aparecer. Se contagió el riesgo a las bolsas y a las economías internacionales.

Marina González Moreno